La buena noticia es que hoy cualquier móvil moderno hace fotos más que suficientes para un anuncio de vivienda. Lo que marca la diferencia no es la cámara, sino la luz, el orden y unos cuantos trucos de encuadre. Con una tarde bien aprovechada tienes un reportaje de nivel.

Antes de disparar: prepara la casa

  • Ordena y despeja cada estancia: cuanto menos trasto, más grande y luminosa parece.
  • Limpia, incluidos los cristales, que se notan mucho a contraluz.
  • Sube las persianas y abre cortinas: fotografía siempre con luz natural, de día.
  • Apaga las luces del techo salvo en rincones muy oscuros; la mezcla de luz cálida y natural sale fea.

Trucos de encuadre

  • Horizontal siempre: encaja mejor en los portales y da sensación de amplitud.
  • Dispara desde una esquina de la habitación para que quepan dos paredes: el espacio parece mayor.
  • Baja el móvil a la altura del pecho, no a la de tus ojos. Las líneas quedan más rectas y naturales.
  • Mantén el móvil recto, sin inclinarlo hacia arriba o abajo, para que las paredes no se tuerzan. Activa la cuadrícula de la cámara como guía.
El objetivo no es engañar con lentes que deforman y hacen parecer enorme un piso pequeño. Busca fotos fieles y atractivas: si la casa en persona coincide con las fotos, el comprador llega con ganas en lugar de con decepción.

Estabilidad y nitidez

  • Sujeta el móvil con las dos manos y apoya los codos, o usa un pequeño trípode barato.
  • Toca la pantalla sobre la zona media para que enfoque y mida bien la luz.
  • Si el móvil lo permite, activa el HDR: equilibra las zonas de luz y sombra, ideal con ventanas.
  • Evita el zoom digital: acércate andando, pierde calidad ampliar.

El gran angular, con cabeza

Muchos móviles traen lente gran angular, muy útil en estancias pequeñas para que quepa todo. Úsala sin abusar: en los bordes deforma, así que centra los elementos importantes y no la uses para exagerar el tamaño.

Retoque básico y honesto

Con la propia galería del móvil puedes ajustar luz y enderezar ligeramente la foto. Sube un poco el brillo si salió oscura y recorta lo que sobre. Lo que no debes hacer es cambiar colores irreales, borrar defectos o estirar la imagen: eso se paga en la visita.

Selecciona las mejores

Haz varias tomas de cada estancia y quédate solo con la mejor. Sube entre 12 y 20 fotos, ordenadas como un recorrido por la casa, empezando por la más atractiva. Calidad antes que cantidad.

Con estos trucos, tu móvil basta para conseguir un anuncio que compite de tú a tú con los de agencia. Y como las viviendas mejor presentadas son las que vuelan, esa tarde de fotos es una de las inversiones más rentables de toda la venta.

aviso: guía práctica orientativa; año 2026

Fuentes: idealista