Vender una vivienda por tu cuenta no es complicado: es un proceso ordenado que millones de particulares completan cada año. La diferencia frente a hacerlo con una agencia es que te quedas con la comisión —de media, un 5% + IVA sobre el precio de venta— y mantienes el control de cada decisión. Esta guía recorre todo el camino, de principio a fin.
1. Decide y prepara el terreno
Antes de publicar nada, conviene tener claras dos cosas: por qué vendes (mudanza, herencia, cambio de casa) y en qué plazo. Eso condiciona el precio y la estrategia. En España, el tiempo medio de venta de una vivienda se mueve entre los 300 y 400 días según el mercado y la zona, aunque un inmueble bien presentado y con precio ajustado puede venderse en semanas.
2. Reúne la documentación
Tener los papeles listos desde el principio transmite confianza y acelera la venta. Necesitarás como mínimo:
- Nota simple actualizada del Registro de la Propiedad.
- Escritura de propiedad.
- Certificado de eficiencia energética (obligatorio para anunciar).
- Último recibo del IBI.
- Certificado de estar al corriente con la comunidad de propietarios.
- Si hay hipoteca, el certificado de deuda pendiente del banco.
3. Pon el precio correcto
El precio es la decisión más importante. Un precio inflado espanta compradores y alarga la venta; uno bajo te hace perder dinero. Compara con viviendas similares en tu zona, ten en cuenta el estado real y considera el precio medio por m² de tu municipio como referencia. Es mejor partir de un precio realista que ir bajando con el anuncio ya "quemado".
4. Publica un anuncio que venda
Las fotos son lo primero que ve el comprador. Fotografía con luz natural, ordena y despersonaliza los espacios, y sube una buena cantidad de imágenes. Acompáñalas de una descripción honesta y completa: metros, distribución, orientación, gastos de comunidad y extras. En Sin Inmobiliarias publicar es gratis.
5. Atiende visitas y negocia
Filtra las consultas, agenda visitas y enseña la vivienda tú mismo: nadie la conoce mejor. Prepara respuestas a las preguntas típicas (gastos, orientación, estado de instalaciones) y ten claro tu precio mínimo antes de negociar.
6. Arras y firma ante notario
Cuando haya acuerdo, se firma un contrato de arras que reserva la operación y fija condiciones y plazo. Después se firma la escritura pública ante notario, donde el comprador paga y tú entregas las llaves. El notario da seguridad jurídica a ambas partes.
Vender sin inmobiliaria no significa vender sin ayuda: significa vender sin intermediarios que se lleven una comisión. La documentación, los contratos y la notaría son los mismos en ambos casos.
7. Después de la venta
Tras la firma tendrás que liquidar la plusvalía municipal y declarar la ganancia patrimonial en el IRPF del año siguiente. Guarda toda la documentación de la operación por si Hacienda la requiere.
Fuente de referencia para tiempos y precios de mercado: Consejo General del Notariado e INE (Índice de Precios de Vivienda), 2026.